Cómo tener una mentalidad ganadora en el 2018

A muchas personas se les hace difícil trazar o mantener sus objetivos, existen algunas circunstancias que les impiden cumplir con sus metas, sin embargo esas circunstancias no son más que nuestros propios miedos o excusas para no avanzar hacia nuestros sueños.

Una mentalidad ganadora no necesariamente quiere decir pasar sobre los demás y llegar a la cima para demostrar a otros lo que eres capaz; el hecho de cumplir un objetivo es parte del propósito de vida que siempre debes tener.

Hace ya muchos años que sabemos hasta qué punto el ser humano es propenso a engañarse a sí mismo sin darse cuenta. Fenómenos como la disonancia cognitiva, por ejemplo, hacen que lleguemos a abrazar creencias poco razonables por el simple hecho de que nos permiten reducir el malestar que aparece cuando notamos contradicciones en nuestro modo de pensar: “podría haber estudiado para el examen pero no lo he hecho a pesar de que quiero aprobar, pero al fin y al cabo da igual porque ese profesor me iba a suspender igualmente”. ¿Te resulta familiar?

Del mismo modo, los heurísticos, o los atajos mentales de nuestra mente, hacen que en cuestión de segundos “fabriquemos” motivos para decantarnos por una decisión que no parece muy racional. Por ejemplo, queremos perder grasa corporal pero un producto lleno de azúcar refinado nos seduce, podemos creer que comérnoslo nos dará la energía necesaria para trabajar nuestros músculos en el gimnasio y mejorar nuestra capacidad para quemar grasa después o que finalmente uno o dos no nos perjudicará en lo absoluto.

Queremos emprender y en un principio estamos entusiasmados, alegres, eufóricos y con ganas de ganarle al mundo, sin embargo al primer obstáculo nos quebramos y volvemos al principio, para dejar pasar el tiempo hasta que otra idea nos seduzca; pero en este ritmo jamás conseguiremos algo.

Estos son ejemplos en los que la obediencia a impulsos y deseos ligados a la búsqueda del placer a corto plazo son camuflados bajo una capa de aparente racionalidad. Aunque parezca mentira, los seres humanos podemos volvernos muy creativos a la hora de renunciar a nuestros objetivos a largo plazo en favor de metas cortoplacistas. Estas pequeñas trampas que se pone uno mismo son el principal obstáculo con el que debe lidiar una mentalidad ganadora: muchas de las metas que nos darán mayores beneficios solo pueden alcanzarse con persistencia y esfuerzo, y nunca llegaremos a ellas sin entrenarnos en un cierta autodisciplina.

Cómo tener una mentalidad ganadora

1. Localizando los objetivos

En primer lugar, es necesario saber cuáles son nuestros principales objetivos en la vida o en un ámbito concreto de esta en la que sintamos que no avanzamos. Para ello es bueno escribir un listado de posibles metas, para que no se nos olviden después de pensar en ellas por primera vez, y luego ir haciendo un ejercicio de filtrado, tachando las menos importantes hasta dejar no más de 4 o 5. Esto nos permitirá conocer nuestras prioridades y conocer mejor hacia dónde queremos apuntar nuestras estrategias de desarrollo a medio y largo plazo.

2. Detectando las excusas

El segundo paso para construir una mentalidad ganadora es examinar los propios pensamientos y aprender a localizar las excusas que nos mantienen estancados. Es conveniente hacer esto sin pretender ser muy indulgentes con nosotros mismos y, si tenemos dudas, siempre podemos pedir la opinión de personas de confianza para tener una segunda opinión.

3. Salir de nuestra zona de confort

Este es el paso más difícil, ya que implica exponernos a situaciones algo estresantes pero que nos acercan más a nuestras metas. Para ello es bueno encontrar estrategias para “obligarnos” a seguir una secuencia de acciones muy claras y específicas; de este modo no podremos justificarnos con excusas convenientes, porque las pautas de lo que debemos hacer son tan claras que no queda lugar a dudas de si las hemos realizado o no.

La procrastinación, o “síndrome de ya lo haré mañana” también es un refugio muy habitual entre las personas estancadas en sus proyectos, y por eso es necesario prevenir su aparición haciendo que todo lo que importe durante un momento sea realizar aquello que sentimos que debemos hacer. Del mismo modo, la parálisis del análisis es utilizada con asiduidad para disfrazar la inacción como si fuera una actividad productiva.

la parálisis del análisis es un error en la toma de decisiones que se da cuando una persona o un ordenador se queda inmovilizado en la fase de análisis previo del problema y nunca llega a implementarse un plan de acción concreto. En el campo de la psicología, puede definirse la parálisis del análisis como la situación en la que alguien queda inmerso imaginando opciones posibles pero nunca llega a utilizar ninguna de ellas y no queda materializado ningún plan.

4. Mantener el hábito

Una vez hemos roto con la dinámica del inmovilismo, es mucho más fácil seguir avanzando, pero igualmente hay que vigilar lo que hacemos para no renunciar al proyecto.
Para eso es bueno pensar en la satisfacción que produce haber superado las dificultades anteriores, las que una vez nos dieron tanta pereza o miedo, y pensar que muchos pequeños premios como esos nos esperan. También es necesario seguir programando planes de acción secuenciados en etapas muy cortas y concretas, para que en todo momento sepamos lo que hay que hacer y utilicemos todas nuestras energías en ejecutar esas acciones.

Definitivamente al mantener una mentalidad ganadora nos permitirá estar prevenidos contra las excusas que utilizamos para no salir de la zona de confort y, a la vez, ver cómo los objetivos con los que tanto fantaseamos en el pasado se van acercando o cumpliendo, siempre que dependan solo de nosotros. Es por eso que adoptar esta manera de pensar haciendo que forme parte de nuestra cotidianidad tendrá un impacto muy positivo tanto en nuestra autoestima como en la satisfacción generada a través del esfuerzo.

No debemos desmayar en nuestro intento al imponernos un objetivo, porque solo quienes luchan constantemente alcanzan las metas propuestas y los resultados deseados.

El tener una mentalidad ganadora es el primer paso para iniciar cualquier proyecto para ganar un dinero extra por Internet o finalmente desarrollar tu propio negocio en la red.

Con información de Psicología y Mente

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Autor: JOEJHOLAUS

Alejandro Ochoa (Joejholaus) es un apasionado del diseño, del marketing, de la tecnología. La investigación es uno de sus fuertes y todo lo relacionado con el fascinante mundo de internet.

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